Return to site

62.- Matrix

Hoy también toca reírse, pero en lugar de reírnos de nosotros mismos, toca reírse de ese capullo que tienes cerca que utiliza su móvil, su ordenador o cualquier otro aparatito para "ir de guay" (utilizo esta expresión que es de los 90 para evidenciar que esto siempre ha sido así, por cierto)

Este blog tiene como claim algo que todos sabemos y hemos dicho algunas veces con asombro y otras con resginación: "la tecnología está cambiando tu vida". Bueno, pues hoy voy a plasmar aquí un par de pedradas que me rondan la cabeza para analizar uno de los múltiples usos que hacemos de la tecnología evidenciando que, en este caso, la tecnología NO está cambiando la vida de nadie, que el que ha sido un poco cafre lo seguirá siendo exactamente igual, apoyándose en la tecnología.

Me refiero al postureo.

Me salen granos cuando voy a una conferencia del sector docente, repleta de docentes, cada uno de su colegio, de colegios donde se usan PCs o Chromebooks, pero tardan 2 minutos en sacar su MacBook (dejaremos al margen que además es de mala educación ponerte a teclear en una charla delante de un ponente, por ejemplo en tu calendario, o enviando un mail o.... todo menos pillar apuntes, por cierto).

Me duelen hasta los dolores cuando en una reunión de trabajo algún interlocutor saca su iphone para que todo el mundo lo vea, haciendo constar además que si no es el último modelo es por alguna razón coyuntural y peregrina....

Puedes pensar que tengo manía al fabricante de la manzanita, pero qué va, nada más lejos. Me da rabia que aún hoy en día, cuando en un país como en el que vivo el acceso a los bienes esté más que superado, que cualquier persona puede tener cualquier dispositivo (con mayor o menor esfuerzo económico), cuando sabemos que lo que importa no es el cacharro, sino el usuario y el fin, todavía se respira ese tufillo ochentero (yo era un niño en aquellos años) cuando el elemento a mostrar era el relojazo, el peluco, y había unos señores del África subsahariana que iban de bar en bar, con una caja de herramientas convencional repleta de relojes, a cuál más grande y dorado.

Recuerdo también la subida al monte en Santa Agueda (gran día) con mis padres y mi hermana... siempre había algún individuo que subía andando, como los demás, pero con un cassette de doble pletina enoooorme, con la música del momento a tope.... O ya de adolescente, estar en una verbena y de repente, en el medio del meollo aparecía uno de tu barrio con el coche, a uno por hora, evidenciando que tenía coche....

Creo que la tecnología siempre ha tenido ese poso de postureo, siempre hay un sector de la población que la ha utilizado para presumir (o ese creen). Y esto no ha cambiado. Hay personas que dicen "tengo un mac" (en lugar de tengo un ordenador) o "tengo un iphone" (en lugar de tengo un teléfono). Lamentable. Yo a nadie le digo la marca de mi coche, leches, digo que tengo un coche. Y mira que me gusta, oye... por cierto, Rogelio se llama (si, tiene nombre propio).

En cualquier caso, la vida parece que es así, y todo lo que se ve por la calle nos da prestigio social. En mi caso, cuando veo un coche gigante, ya me da que pensar... en cuanto veo un relojazo, también.... y lo mismo con el exceso de manzana por doquier. Es gente que vive en Matrix, se ha montado su propio ecosistema marquista y exhibicionista y han perdido todo el contacto con la realidad. Se vuelven esclavos de su condición, y se se les rompe el iphone (que también se rompen oye) no pueden vivir sin otro igual o superior.

Haz la prueba. Permanece un poco atento para detectar quién va así por la vida, y pregúntale por qué "necesita" ese producto en concreto. Hazlo sentado, no sea que te caigas al suelo de la risa.

Gracias por su atención. Ya pueden continuar con lo que estaban haciendo.

All Posts
×

Almost done…

We just sent you an email. Please click the link in the email to confirm your subscription!

OKSubscriptions powered by Strikingly