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41.- Yo - soy - tu padre....

Me gusta hacer mía una frase que escuché hace no mucho "somos lo que somos por los que nos precedieron". Esto se traslada a todos los ámbitos de nuestra vida, y, como responsables de los sistemas informáticos que utilizan cada día varios miles de usuarios, me da qué pensar la influencia en lo profesional que pueda tener mi percepción personal. ¿Y tú, en qué influyes sin darte cuenta en los tuyos?

El otro día charlaba con un contemporáneo y coetáneo mío (entiéndase, alguien que tiene similar edad, vive cerca y además es también padre de dos criaturas, casado felizmente y que vive de teclear detrás de un ordenador portátil y/o varios servidores) sobre cómo influimos directa o indirectamente en las aficiones deportivas de nuestros hijos. En mi caso, siempre he intentado trasmitir a mis hijos la pasión por el arte, concretamente el arte marcial, y en su caso se jactaba de haber trasladado a su hijo mayor el gusto por el fútbol, ese deporte violento y que saca lo peor de las sociedades actuales, en fin...

Fiel a mis publicaciones, me recomendó que reflexionase por escrito sobre este tema, y por supuesto, fiel a mis lectores, le he dedicado un par de ratos de divagación, llevándolo al plano tecnológico. He aquí la pedrada:

... me pregunto cuánto influirá en el ecosistema digital de la empresa donde trabajas la preferencia personal del responsable de los sistemas informáticos, del estratega, del ideólogo y diseñador de la red. Me pregunto si el hecho de que una empresa tenga ordenadores con Windows, o Chromebooks o MacBooks será cuestión de lo que necesita realmente, de la tendencia de su sector y/o también de lo que le gusta y le mantiene cómodo al responsable de la tecnología. Me pregunto en qué medida.

No sé si es muy bien si es causa o consecuencia, pero desde que toqué un chromebook por primera vez tiendo a proponer el entorno Google como lugar natural de trabajo. Y por mi puesto de trabajo y mi perfil profesional, veo que es lo que se está poniendo (¿imponiendo?) en miles de usuarios, en varias partes del mundo. ¿Tal vez los fabricantes deberían regalarnos dispositivos específicos para ir entrando en su rueda? Quiero decir... a lo mejor si Apple me hubiese regalado un MacBook hace unos años, y luego un iPad, y luego un iPhone hubiese visto yo con mejores ojos poner en los colegios y empresas que confían en mí ese tipo de tecnología, no lo sé...

Ojo, que esto no se entienda como prevaricación, que nada más lejos. Que me han regalado muchas veces cosas que no tenían sentido en mi sector laboral y ni se me ha pasado por la cabeza encajarlas. Uno es un chico de barrio, pobre, pero honrado.

Lo que pretendo explicar es que una buena estrategia comercial es poner la inversión donde realmente hay capacidad de decisión, de visión, de estrategia... porque sin darnos cuenta, desplegamos TODOS (cada uno dentro de sus posibilidades) un partenalismo tecnológico que acaba conviritiéndose en certezas.

Supongo que no será del todo malo. Supongo que es lo que hay. Supongo que, queramos o no, todos vamos un poco a remolque de la decisión de otro, y en mi caso, muchos usuarios van a remolque de mis decisiones, de mi influencia, quiérase o no, al utilizar la informática. En estos momentos por ejemplo, miles de niños utilizan un portal cautivo para validarse en la red de sus colegios, sabiendo que es el método más seguro para identificar a alguien si vienen mal dadas. Supongo que esos niños el día de mañana, si dirigen una empresa y tienen que opinar sobre la red informática, pedirán un portal cautivo. Y así, etc, etc, etc...

Que la fuerza nos acompañe, pues, para iluminar bien el camino, con una buena espada láser, ggg.

Gracias por su atención. Ya pueden continuar con lo que estaban haciendo.

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